A sombro

Quiero respirar y que la pureza del aire me asombre.
Que la mañana lo haga también,
nuevamente llena de luz, llena de vida.
Quiero que tu voz me cante y
que tus ojos me miren,
volver a asombrarme de ello.
Que el pasar de los días, las pequeñas cosas,
los misterios, las respuestas -y las preguntas-,
lo único y lo múltiple;
los sabores, olores y texturas
y por sobre todas las cosas; la gente
me presten claridad nuevamente.
En definitiva quiero volver a asombrarme
que no es más que vivir sin sombras.

2 comentarios:

Juan dijo...

Cuando el sol da en mi espalda, me cuesta resistir el disparatado deseo de saltar por encima de mis propias sombras. Algunas dejé que se cayeran mientras tomaba muy rápido una curva. Otras simplemente las he perdido y aunque sé muy bien donde, prefiero no regresar a buscarlas. Los regresos tienen la desesperada costumbre de iniciarse al atardecer, cuando las sombras son demasiado largas como para que ningún ingenuo pueda soñar con saltarlas. Kurco

Volviendo a Crecer dijo...

sabes como pude alumbrar mi mañana hoy q pintaba media oscuara?
abrí de par en par las ventanas, puse bien fuerte a drexler y me pare un segundo a mirar el sol chocar de frente.
Fué genial y me dió pilas. Proba mi método y contame los resultados jeje.
un abrazo Juancito!