En ese instante precioso y preciso que te da la carencia de movimiento.
Momento pétreo
acabada inactividad que remite más a una postura, a una decisión
que al simple hecho de enarbolar telas blancas.
Como una consecuencia inevitable, pero pensada.
Con la misma valía de acto en sí.
En la quietud corpórea
en una pausa prolongada de actividades
me expreso.
Sin emular a la muerte;
no es la actitud pasiva
un cambio en paso.
Imantando mis pies
para que ahora no apunten siempre al norte
sin que esto signifique retroceder.
Resolver la inacción
determinar que hay ciertas circunstancias
que ameritan lo más coherente;
la quietud como acción suprema.
1 comentario:
Porque el hombre es trascendencia, jamás podrá imaginar un paraíso. El paraíso es el reposo, la trascendencia negada, un estado de cosas ya dado, sin posible superación
Publicar un comentario