No me pasa inadvertida
esta verdad singular:
yo he tenido que cargar
conmigo toda la vida.
Verdad incontrovertida
que con prendas de egoísmo
se disfraza de heroísmo;
pues hay que tener paciencia
para librar la existencia
cargando con uno mismo.
En ningún momento dejo
de ser yo mi compañía.
Y miro día tras día
al mismo hombre en el espejo.
Tal vez un poco más viejo
y un poco más arrugado.
Más inútil, más cansado,
más sordo, más soñoliento,
más distraído, más lento;
en resumen: más usado.
Pero hay algo singular
dentro de esta situación:
la costumbre da ocasión
para contemporizar.
Por ello he de confesar
que el tanto vivir conmigo
justifica lo que hoy digo
a modo de confidencia:
que a fuerza de convivencia
yo soy mi mejor amigo.
Roberto Gómez Bolaños
2 comentarios:
Bon voyage amigo!
Y allá vas a la caza de tus sueños, vas a sobrevolar el horizonte que tus ojos tantas veces soñaron, hacia uno de los miles de destinos posibles. Enamorate de las palabras, de los sonidos, de los colores y cargatelo todo en la cabeza para despues volar.
hasta la vuelta!
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