Indistinguible

Cada vez más cerca de un último movimiento.
No voy a morir, no. Es esta mutación absurda que logra hacer un yo, cada vez menos yo. Es esta parsimonia ridícula de intercambio de sentimientos entre dos yo incompatibles.
Como tantas veces me destapo enojado con el reloj y conmigo, con ese yo que te usa de motivo o más bien de excusa. Como tantas veces, dejo en la almohada los gritos -aún audibles- de mi miseria más aprovechable.

Suelas agonizantes que se destrozan y me descubren desnudo rozando la tierra. La amenaza de un llanto celestial que se detiene solo en la promesa de una nube demasiado triste. La revolución comenzada por el aire que al ataque ya era viento. Un yo destapado, el otro en la almohada. El mundo que exige, el mundo que elije. El guante en el rostro.

Solo la camisa y el pantalón van a trabajar, desnudo quedo encerrado en ellos que me manejan. Sigo perdido entre escaleras, entre puertas, entre ropas símiles. Sigo vacilante entre mis dos yo, todavía incompatibles, pero ambos muy míos.

2 comentarios:

Kurco dijo...

Hey! Aquí!
No nos ves?
Estamos pisando baldosas equidistantes.
Dos cosas cualesquiera son siempre equidistantes entre sí.
Tanto como cada uno de nosotros, respecto de sí mismo.
Te mandamos un beso.
Kurco y tu papá

sd dijo...

¿Conoces a alguien que me esté debiendo algo? Si lo ves, avisame...