Letos

Me hundo en vos, solo por necesidad.
Me baño en tus costas, quizás para morir parcialmente.
Desnudo mi carne para que yo salga, brote, me ahogue.

La reminiscencia me aniquila.
Derrota constante los sentidos falsificadores, pero fieles.
Alma y cuerpo; mi dualidad te espera.
Agua que inunda mi alegría.
Líquido que me invita a descifrarme.

Contradicción: me conducirás a una nueva aletheia.

El peso equino oscuro encabeza la contienda.
No hay carro y voy en picada hacia vos.
Hacia el olvido, la felicidad.

2 comentarios:

paix-amour & liberté dijo...

Y si acaso no estuviera
y cuando su ausencia fuera eterna
el espacio entre los recuerdos y futuro
se confundirían para siempre.
Cómo imaginar ver llover sin nubes
cómo pensar en olas sin un mar de fondo
cómo caminar por los caminos
sin pisar tierra y polvo.
Acaricia su aliento
viste sus sueños con tela fina
componle muchos más versos.
Confunde tu cuerpo con su cuerpo
tus deseos con sus sueños
porque todo lo demás
no quiero engañarte
todo lo demás... se lo llevara el viento..



Ya lo conocés este texto, pero hice una asociación libre.

Unknown dijo...

Los mitos se recrean constantemente. Para quien tiene fé, el vino es la sangre de Cristo y no sólo su mero símbolo.
Las historias, en cambio, a lo sumo se evocan. Porque cuando se repiten, los dos caballos del carro se tornan obstinada y definitivamente negros.