Masticás chicle y nervios. Buscás una realidad que no se sustente bajo la almohada. Muy a tu pesar el marco de tu historia se muestra nublado, sabés que soñás.
Un acorde que grita un DO un tanto alterado, da la primer nota a la musicalización de tu inconciente. Sonreís mientras tus ojos dormidos respiran lágrimas. Caminás por pasillos que te suenan cotidianos, pero no los reconocés estando tan oscuros. Sin embargo los transitás sin dudar, confiada. Subís esa escalera angosta revestida con un mármol gastado, sucio, opaco; mirás a tu alrededor y descubrís cuatro paredes que revelan tu presencia habitual. Salís y te dirigís directamente a ese lugar, donde no sabés ni que ni a quién vas a encontrar, pero también estás segura, caminás sin titubeo a un lugar que te gusta.
Llegás y ahí está parado, inmóvil, oscuro. Con tu mano borrás las sombras que cubren su nariz y su boca. Una primera exhalación da vida a ese cuerpo hasta ese entonces inerte, que sigue sin ver y sin escuchar debido a la oscuridad que cubre el resto de su cuerpo. Delicadamente con tus dedos descubrís sus ojos, que lentamente se van abriendo. El antebrazo de tu buzo limpia de tinieblas todo su rostro y lo reconocés. Al mismo tiempo me descubro en tu sueño mirándote. Las sombras de mi cuerpo vas desapareciendo y vamos disfrutando esa realidad onírica que una vez más nos une.
Al igual que siempre nos abrazamos y al oído nos soplamos esas verdades que solo le podemos contar al viento. Muy cerca disfrutamos de nuestros ojos. El marco borroso va usurpando todo el cuadro, me desespero, llorás.
Otra vez nos vemos en las mismas circunstancias, esta vez ningún borde difuso limita la realidad; las sombras copan mi anatomía. Te veo llegar, te acercás, tus brazos me rodean, el viento me cuenta nuevamente lo que le contaste, pero el eclipse de mi cara no deja pasar la claridad.
Víctimas de aquel sueño, extrañando nuestras pieles, encontramos alguna excusa para sentirnos, aunque sea a través de la oscuridad.
2 comentarios:
Aunque vos no me comentes, yo sí.
Me gustó.
que lindo estuvo, aunque un poco dificil de leerlo con tanto color de fondo.
Valió la pena. Eso es lo Importante.
Un abrazo.
Publicar un comentario