Así los opuestos contradecían a Cronos, casi en una vuelta instantánea. Se turnaban para mirarte e imaginarte, perpetuaron esos instantes en los que conviven -en el alba y el ocaso-; te anhelaban y se escondían, onírica o palpable te buscaban y evitaban a la vez.
Trataron de ignorarte, de taparte con nubes y jugaron a encandilarte con mil estrellas y aún así, caminabas solemne, castigando el transcurrir.
No te burlabas, acaso ignorabas, solo eras.
No logré saber que pudo ser mejor, si seguirle la corriente al ciclo o permanecer en mi instante de quietud, a mi manera; poniéndote bajo el disfraz de un tácito, haciendo llover letras; mirándote de reojo y soñándote, al unísono.
3 comentarios:
mmm... por qué me suena? je je.
Lo enroscado, por definición, es morfológicamente un espiral.
Y éste, a su vez, puede ser centrífugo o centrípeto.
¿Vamos hacia afuera o hacia adentro?
Elegiremos en función de una hora no oficial sino propia, con un reloj cuya marca es la de nuestro ADN espiritual.
Hay, no obstante, una buena noticia: las mayoría de las roscas son tan universales como poco interesantes.
Será quizás por eso que encontrar la pieza exactamente complementaria sea tan difícil y a la vez tan maravilloso.
Kurco
❤
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