
Esos lunes
burtoneanos que te descosen el alma del cuerpo. Ese esperpento de uno mismo: recién resurrecto, sonriendo en el espejo. Son los grises, los odiosos grises que no te dejan vivir en paz lo monocromático de vivir. El negro me sienta bien y el blanco coexiste por mera oposición que equilibra, que compensa... necesariamente.
2 comentarios:
Quiero regalarte el negro, ese que tan bien te sienta y tanto me gusta... te transcribo entonces verso a verso la expiración de tu vincent burtoneano pa traerte de regreso: "Todos los horrores en su vida, que sus sueños atormentaban, su risa loca barrió a gritos aterrorizado; para escapar de la maldad, llegó a la puerta, pero cayó inerte y sin vida en el piso; su voz era suave y muy lenta, y recitó como El Cuervo de Edgar Allan Poe: Mi alma de esa sombra que flota sobre el piso, no se levantara nunca más, nunca más"
Espero haber ensombrecido un poco tu gris, sino podés venir a compartir cuna, acá siempre sobran los terrores nocturnos. Bs ciel.
No tengo facebook, ni mail, ni teléfono fijo, ni celular, ni cuerpo, ni alma, ni negros, ni grises, ni blancos.
Aunque todos me conocen, pocos saben mi nombre.
Y además, no sé si estoy más interesado en conocerte o en que me conozcas. Sé perfectamente que existo como posibilidad en vos. Simplemente te dejo la inquietud.
El prisma.
Publicar un comentario