XI

Continúa con tu tarea neuquino
que los cuchillos descritos
los llevo en el filo del alma;

Frío.

Buscas letrada la euforia
aún no provocada
pero con el aroma de la memoria;
viejo, rendido,
Nostálgico.

No habrá ni prólogo
ni epilogo
tan solo un transcurso eterno
entre un "ya no" y un "te quiero".


3 comentarios:

sd dijo...

Preferible pedir perdón que permiso. Me robé tus números romanos, los hice cruzar tu mundo y los traje al mío, a este rincón en sánscrito, un poco más nostálgico, a bañarlos de orfandad. Un once distinto. Perdón.

Anónimo dijo...

Cuando estaba terminando primer año de la facultad de Medicina y con tan solo unos ilusos y pretenciosos 17 años, el mundo me parecia un lugar indomable, paradojico por momentos e incierto casi siempre. No fue hasta que un profesor me entrego un poema que decia algo asi:
"Me acerco un paso hacia el horizonte y ella se aleja un paso, corro tres pasos hacia ella y la rebelde corre tres pasos en direccion opuesta, trato de alcanzarla caminando 20 veloces pasos y la muy esquiva se aleja 20 pasos mas.
entonces - le pregunte a mi padre -de que sirve la utopia si nunca se puede alcanzar?
y el - muy parcimonioso - me respondio, para eso sirve hijo mio, para caminar .......

Juan dijo...

Uy acabo de leer ese comentario anónimo... No se quién será el que escribe, pero gracias.
De paso cuento que ese mini cuento (por llamarlo de alguna forma) es muy parecido a uno de Eduardo Galeano, de el Libro de los Abrazos, que habla de la utopía.

Salú!