Signo de pregunta

Ya sé que el azar es caprichoso y reconozco que los vestigios atávicos de tu corazón me evitan. De todas formas, te pregunto cómo hago para hallar una luz entre tanto cuaderno maltrecho sin abrigos ni sueros que revivan esa necesidad de sentirte mía. Por eso te propongo un o un no que titulen tus escritos, el que te salga primero, el que sientas en el instante en el que tus ojos invaden mis letras.
Decime si pertenezco, aunque sea por momentos, a tu realidad. Verdad o mera representación onírica.

2 comentarios:

Juan dijo...

Seamos juntos y riámonos hasta el cansancio de la ingenuidad y de los demás, como siempre.

A mis tácitos les encanta esconderse, no darse a conocer, esperando que alguien los adopte como propios.

Bienvenida, celebremos por nuestra inocencia tan plagada de crueldad.

sd dijo...

No es a tus tácitos a quienes les gusta esconderse, sino a tu ego que se divierte viendo a tantas criaturas buscando desesperadamente tu carnada... Pero sabes que disfruto alimentando esa ficción tuya de mariscal.