Oro

¡Que con llorarla crezca cada día
la causa y la razón porque lloraba!
Garcilaso de la Vega - Soneto XIII


Epílogo y Pascua;
suerte de realidad funesta
que conjuga irreversiblemente
el final
y su inicio
con una secuencia temporal inversa.

Una concatenación inexplicable
de naturaleza sórdida,
lúgubre,
maniquea.

Flecha de plomo,
de Oro,
persecución y laurel.

Un suicidio salubre,
llanto
de un víacrucis obsoleto
autoimpartido
perpetuo.






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