¿Sos o no soy?

Ardamos, que las llamas de todos los inframundos posibles nos quemen nuevamente, que nuestra piel se llame una a la otra sin necesidad de ninguna palabra. Otra vez juguemos a tentarnos, divirtámonos tratando de reprimir la tentación hasta que ese estallido final nos encuentre asfixiados, mudos, llenos del otro.


No matemos a Vulcano, creamos en el, démosle la posibilidad de vivir.
Permitamos descubrirnos vagantes en recuerdos que quisiéramos exiliar.
No revuelvas entre rincones las respuestas más sencillas, solo decilo.
Salvemos los errores, todo renace, muta.
No nos curemos, no mostremos las heridas, exhibamos todo lo que ya sanó.

¿Me estarás hablando a mí, cómo yo a vos? ¿O es solo otro narcisismo?

Acá no hay perdones que mencionar ni rencores que olvidar,
no supuro miserias ni libertades, quizás algún arrepentimiento
que bucea, oprimido, torturado y ahogado por el orgullo.

¿Será mi boca ese arcón? ¿O es solo más narcisismo?

Me gusta jugar a que soy el sujeto tácito en tus frases.
Vamos, sin saberlo, contribuyendo a la polución de almas ajenas. Triste.
A veces el pasado condena o absuelve -otras tantas se combinan-

Miento si te digo que me da igual, pero miento peor si te endulzo con palabras.
Te regalaría una sonrisa, solo para que tuvieras que devolverme el favor.

¿Es mi anatomía la que hace inflamable a tu memoria? No quiero más narcisismos.
A veces hace falta solamente un "sí".

Caminando, nos vi otra vez en la mesa de una esquina, a lo alto.
Escuchando, puede oír la memoria de los peces.
Soñando, nos recordé.
Escribiendo, te invoqué.


















Definitivamente, es culpa de la madrugada.


2 comentarios:

paix-amour & liberté dijo...

Una respuesta inexistente,
nula, vacía. No busco un Sí.
Me encantaría, pero tengo en claro
que soy tu segunda opción.
Lo único que quiero es una respuesta concreta,
precisa. Sé que no es fácil, pero no es imposible.
Nada lo es.

Motivos para discutir
es lo único que sale de tu boca.
Siempre buscándole el pelo al huevo. Nunca un SI, nunca un No.
Siempre un Puede ser.

Sé que te gusta hacerme enojar,
es tu forma de atraerme, siéndome indiferente. Así otra vez la ingenua cae en tu juego, enredándose en sus propias palabras y sentimientos que nunca vas a entender.

No me salió algo mejor que esto...

Connie dijo...

Me gustas!